El paciente escribe a tu número. La asistente le muestra tus horarios reales, le cobra el anticipo y confirma la cita. Sin llamadas, sin apps, sin que tú o tu secretaria intervengan.
Esta es la conversación real, no una maqueta. Tu número, tu nombre, tus horarios.
Cada decisión del flujo existe para protegerte la agenda.
Consulta tu agenda en vivo y respeta la duración de cada tipo de consulta. Una de 40 minutos no se ofrece donde solo caben 30.
No ofrece horarios sobre la hora: necesitas margen para prepararte y el pago necesita tiempo de acreditarse.
La cita no se anuncia como confirmada hasta que el anticipo entra. Nadie más puede tomar ese horario mientras tanto.
Se acredita en segundos y la cita se confirma sola.
Le damos hasta 24 horas para ir a pagar — o menos si la cita ya está encima. Se le avisa cuánto tiempo tiene.
Se le avisa que su horario se soltó por falta de pago y se le invita a reagendar. Tu agenda no se queda bloqueada.
24 horas y 2 horas antes de la cita.
Si no hay lugar, el paciente se anota. Cuando alguien cancela, el hueco se le ofrece al siguiente automáticamente.
Agenda, pacientes, servicios y todos los cobros. Y le puedes preguntar a la IA “¿qué tengo hoy?” por WhatsApp.
Solo comisionamos lo que efectivamente se agenda y se paga.
al mes por profesional
del valor de la consulta agendada